¿Cómo desactivar el iceberg asimétrico de la información?

El nivel de decisión conoce sólo el 10% de los problemas que circulan en la empresa.
Una gran falacia es  creer que el nivel de decisión conoce todo lo que pasa en  la empresa.

Los grandes problemas comunicacionales, comúnmente, se relacionan con la forma  en que se distribuye la información por toda la organización. Se suele pensar que la alta dirección conoce todos los problemas que suceden en la empresa; que sabe de las necesidades y disfunciones que existen en la misma.

Sin embargo, estudios realizados en varias compañías permiten observar que sólo el 10 % de los problemas llega al nivel 1. El resto de ellos quedan ocultos en los distintos caminos jerárquicos  de la empresa, especialmente en los niveles intermedios, que a veces por temor o desidia, no los elevan, hasta que su acumulación hace estallar un conflicto y provoca enormes pérdidas.
Si cada incidencia conocida, oculta otras 10 desconocidas, evidentemente la clave es no desechar ninguna.
El 75 % de los problemas que circulan, llegan a los mandos intermedios. Por tal motivo se torna vital el conocimiento acabado de ese nivel de la organización para lograr una solución a los diversos conflictos.
De lo contrario, con el foco puesto sólo en la alta dirección, las cuestiones que se resuelvan representarán una pequeña parte de los que existen, aunque éstos sean de menor impacto son un potencial, con el tiempo, de mejora indudable o de conflictividad inmanejable.

Los mandos directivos, si son concientes de la forma asimétrica en que circula la información deben fomentar un flujo comunicacional más activo, que permanentemente escuche y detecte cada una de las necesidades que se proponen.

Este iceberg de la información asimétrica, con su distribución distorsionada, lleva a un aumento exagerado en el caudal de información que se expresa a través de un circuito informal llamado “radio pasillo” .Para los líderes es una  herramienta que funciona como alerta ya que si bien siempre existe, cuando se desborda  su caudal, está indicando que los canales formales no funcionan como corresponden y que si no se toma en cuenta, se pagará caro por el perjuicio que provoca.

La solución es  desactivar el iceberg asimétrico de la información, haciendo circular los mensajes verdaderos, por todos los circuitos formales de manera transversal, haciendo que lleguen a todos los niveles de la organización.

Sólo así, podremos asegurar que la organización logre la oxigenación que requiere para producir  un proceso de cambio importante, que asegure la calidad del servicio que se brinda y  una mejor calidad de vida del personal de la empresa que redunde directamente en la productividad de la misma.

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