La gente primero

El éxito de una empresa depende del valor que entrega a sus clientes y de la forma en que organiza y maneja a su gente. Por eso, es fundamental la conexión entre la estrategia diseñada y el manejo efectivo que realiza de su capital humano
Pese a que muchos líderes no lo visualicen concretamente, existe una estrecha relación entre la gente que integra una empresa y las ganancias de la compañía.
Esta afirmación pueda sonar evidente en una primera instancia; de hecho cada vez son más las organizaciones que, en el país, están diseñando estrategias acordes a esta premisa.
Sin embargo, para que sean exitosas deberán dejar de lado los conceptos que vinculan a las personas como un costo, a la tecnología como la única salvación y al servicio al cliente como una carga; con políticas que permitan competir sobre la base del conocimiento, las relaciones interpersonales y la calidad de atención. Por el contrario, si esto no ocurre, puede surgir una declinación organizacional a raíz de la falta de compromiso. ¿Los costos? Altísimos.
La gente en el centro de la escena
Un management con foco en las personas deberá hacer uso permanente de una herramienta comunicativa básica, como es el feedback; para la consolidación de un círculo virtuoso, que implicará un aumento del compromiso, el rendimiento y la promoción de altos niveles de motivación y lealtad.
El poder de la retroalimentación también surge con su ausencia, provocando una espiral descendente -potenciada por las respuestas insatisfactorias a los problemas- que erosionará la motivación hasta destruirla.
La mayoría de los estudios que realizamos a través de nuestra asesoría, confirman que se pueden obtener ganancias relevantes si se implementan prácticas de alto rendimiento del capital humano. Así se logrará que la gente trabaje más y mejor, debido al mayor involucramiento y compromiso, derivado del derecho a opinar sobre su propia tarea. Estas prácticas alientan el desarrollo de habilidades y competencias y canalizan los esfuerzos de los empleados en mejorar, aplicando su experiencia y energía.
Los costos ocultos provocados por una mala relación con el personal no deberían minimizarse -ni dejarse librados a que un sector determinado pueda solucionarlo-, ya que los conflictos humanos impactan -en mayor o menor medida- sobre las ganancias de toda la organización.

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