GERENCIAR EL ENOJO ¿lo dominás o te secuestra?

El enojo es un estado emocional que varía en intensidad. Varía desde una irritación leve hasta una furia e ira intensa. Como otras emociones, está acompañada de cambios psicológicos y biológicos. Cuando nos enojamos, la frecuencia cardíaca y presión arterial se elevan y lo mismo sucede con el nivel de hormonas de energía, adrenalina y noradrenalina. Puede ser causado por sucesos externos o internos.

Independientemente de lo que te haga reaccionar, una cosa es cierta: estás seguro de que te enojarás en algún momento. Todo el mundo lo hace. El enojo es una emoción normal, y sentir esta emoción no tiene nada de malo. Lo que importa es cómo manejamos el enojo (y a nosotros mismos) cuando estamos enojados

La forma natural e instintiva de expresar el enojo es responder de manera agresiva. El enojo es una respuesta natural que se adapta a las amenazas, e inspira sentimientos intensos, con frecuencia agresivos, y conductas que nos permiten luchar y defendernos cuando nos sentimos atacados. Por lo tanto, para sobrevivir es necesario un determinado grado de enojo.

Las personas utilizan una diversidad de procesos conscientes e inconscientes para lidiar con sus sentimientos de enojo. Las tres reacciones principales son expresar, reprimir y calmarse.

Expresar los sentimientos de enojo con firmeza pero sin agresividad es la manera más sana de expresar el enojo. Para hacerlo, hay que aprender cómo dejar en claro cuáles son sus necesidades y cómo realizarlas sin lastimar a otros.

Otra manera de abordar esta reacción consiste en reprimir el enojo y después convertirlo o redirigirlo. Esto sucede cuando se contiene el enojo. Se  deja de pensar en ello y en cambio se concentra en hacer algo positivo

El enojo no expresado puede generar otros problemas. Puede conducir a expresiones de ira como por ejemplo, conducta pasiva-agresiva (desquitarse con las personas indirectamente, sin decirles el motivo, en lugar de hacerlo de frente) o una actitud cínica y hostil duradera.

Dado que el enojo puede ser poderoso, a veces, controlarlo puede representar un desafío. Controlar sentimientos de enojo implica mucha autoconciencia y autocontrol.

La autoconciencia es la capacidad de observar qué sientes y piensas, y por qué. Cuando te enojes, tómate un momento para observar qué sientes y piensas.

El autocontrol es sobre PENSAR antes de actuar. Es destinar unos minutos entre decidir tomar el control de tu enojo (en lugar de dejar que el enojo te controle a ti) Significa observar de manera profunda las formas en las que has estado reaccionando cuando te enojas.

Método de los 5 pasos para controlar el enojo:

Paso 1.Identifica el problema (autoconciencia)

Paso 2. Piensa en posibles soluciones antes de responder (autocontrol).

Paso 3 Considera las consecuencias de cada solución (piénsalo bien)

Paso 4. Toma una decisión (escoge una de las opciones)

Paso 5.  Revisa tu progreso

Este método es bueno cuando te encuentras en una situación en particular que te hizo enojar y necesitas decidir qué hacer. Si no puede deshacerse de las cosas o personas que te provocan enojo, ni evitarlas, ni tampoco cambiarlas, puedes aprender a controlar tus reacciones.

Es fundamental que seamos capaces de identificar y comprender los estados emocionales propios y los de los demás. Esto favorecerá una dinámica de mutua comprensión que aliviará no sólo las tensiones de los lideres sino también de su equipo, evitando conflictos previsibles.

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