Gestión de las personas: una nueva forma de ver el capital humano

Toda organización está formada por personas y son ellas, las que definen la dimensión real de la empresa.

Vivimos en una sociedad en la que prima el conocimiento y el aprendizaje continuo, en la que proliferan las empresas de servicios y donde cada vez son más las que afirman, y demuestran en sus balances, que el talento de sus empleados es su principal activo

Generan ventajas competitivas y por tanto cuanto más se aprovechen las cualidades de cada uno de sus integrantes, más fuerte será la organización y sólo es posible con políticas activas de gestión de las personas.

Por ser los principales agentes en la creación de valor, la efectiva gestión de las mismas constituye en la actualidad, uno de los elementos más estratégicos para el éxito de cualquier organización.

Las organizaciones más eficientes son las que consideran al capital humano como un activo estratégico y, por lo tanto, buscan alinearlo a su visión.

La capacidad de una empresa para involucrar a las personas con la misión, visión, valores y metas institucionales, así como la capacidad de conocer las fortalezas y debilidades de las personas para desarrollar el potencial existente, marcan la diferencia y hace que la función de la gestión de personas adquiera importancia capital.

El área de Gestión de las personas ha pasado de ser un área netamente operativa a desarrollar un rol estratégico dentro de las instituciones, inclusive a los directivos de cualquier área se les exige formación, experiencia y, sobre todo, habilidades específicas de comunicación y relación interpersonal.

Por eso, tener en cuenta las habilidades y competencias del liderazgo y los instrumentos que se obtiene en un aprendizaje continuo, universal y colaborativo, tanto en el puesto y en la red, logra construir equipos eficientes y comprometidos.

El viejo concepto de Recursos Humanos deja paso así al de la Gestión de las personas, marcando fuertemente que lo primero en una Institución es su gente.

CALIDAD: sistema de gestión eficiente + colaboradores comprometidos

La  sociedad actual requiere cada vez más, que sus organizaciones aspiren a obtener resultados satisfactorios en el servicio que brindan  y especialmente, que sus niveles de conducción tengan decisión y vocación de lograr este objetivo.

Para ello, es fundamental diseñar un sistema de gestión que incorpore en todos los niveles los principios, técnicas y herramientas de la calidad. Sólo de esta manera se podrá obtener los resultados deseados por todos los sectores involucrados.

La calidad no sólo debe ser evaluada por el  colaborador que brinda el servicio  sino que el cliente es el que la define y debe resultar plenamente satisfecho. La Calidad implica satisfacer todas las percepciones y expectativas que tiene el cliente con  respecto al servicio que recibe.

Por eso, los 3 principios básicos  son: la calidad  se diseña y  planifica; la construyen las personas y además es un proceso de mejora permanente

El servicio que brinda toda organización  es el resultado de acciones directas o indirectas, de cada uno de los individuos que la  integran. Que ese servicio sea de calidad, dependerá de que cada persona realice correctamente la tarea que corresponde, pensando siempre que hay una necesidad del cliente que satisfacer.

Por eso, es fundamental  desarrollar al máximo el potencial de cada integrante dotándolo de los medios y conocimientos necesarios y a la vez  motivar  la capacidad de decidir, ejercer autoridad y responsabilidad.

Además, se necesita contar con  indicadores que permitan medir los resultados y satisfacer constantemente las necesidades cambiantes de la sociedad.

Para que la Calidad se instaure y fortalezca requiere de objetivos estratégicos que logren un nivel de conducción con un verdadero liderazgo y compromiso de mejorar los resultados a través del perfeccionamiento constante. Mantener una búsqueda permanente de resultados visiblemente positivos que satisfaga plenamente a todos los actores de la organización..Diseñar un sistema de gestión que esté orientado al  cliente. Este sistema  debe ser planificado para él.

Contar con un sistema de información que asegure que por  este circuito  fluyan todos los mensajes necesarios, en los tiempos acordados. Lograr que todos los integrantes de la organización estén motivados, comprometidos y capacitados.

Si tenemos niveles  comprometidos, conduciendo un sistema de gestión de calidad   podremos obtener resultados no sólo de satisfacción del cliente del servicio, sino también de motivación del personal de la organización  y con un alto impacto en la sociedad.

La gente primero

El éxito de una empresa depende del valor que entrega a sus clientes y de la forma en que organiza y maneja a su gente. Por eso, es fundamental la conexión entre la estrategia diseñada y el manejo efectivo que realiza de su capital humano
Pese a que muchos líderes no lo visualicen concretamente, existe una estrecha relación entre la gente que integra una empresa y las ganancias de la compañía.
Esta afirmación pueda sonar evidente en una primera instancia; de hecho cada vez son más las organizaciones que, en el país, están diseñando estrategias acordes a esta premisa.
Sin embargo, para que sean exitosas deberán dejar de lado los conceptos que vinculan a las personas como un costo, a la tecnología como la única salvación y al servicio al cliente como una carga; con políticas que permitan competir sobre la base del conocimiento, las relaciones interpersonales y la calidad de atención. Por el contrario, si esto no ocurre, puede surgir una declinación organizacional a raíz de la falta de compromiso. ¿Los costos? Altísimos.
La gente en el centro de la escena
Un management con foco en las personas deberá hacer uso permanente de una herramienta comunicativa básica, como es el feedback; para la consolidación de un círculo virtuoso, que implicará un aumento del compromiso, el rendimiento y la promoción de altos niveles de motivación y lealtad.
El poder de la retroalimentación también surge con su ausencia, provocando una espiral descendente -potenciada por las respuestas insatisfactorias a los problemas- que erosionará la motivación hasta destruirla.
La mayoría de los estudios que realizamos a través de nuestra asesoría, confirman que se pueden obtener ganancias relevantes si se implementan prácticas de alto rendimiento del capital humano. Así se logrará que la gente trabaje más y mejor, debido al mayor involucramiento y compromiso, derivado del derecho a opinar sobre su propia tarea. Estas prácticas alientan el desarrollo de habilidades y competencias y canalizan los esfuerzos de los empleados en mejorar, aplicando su experiencia y energía.
Los costos ocultos provocados por una mala relación con el personal no deberían minimizarse -ni dejarse librados a que un sector determinado pueda solucionarlo-, ya que los conflictos humanos impactan -en mayor o menor medida- sobre las ganancias de toda la organización.